Cada capítulo se enfoca en un distintivo de un líder de jóvenes que agrada a Dios, con respuestas y lecciones que son complementarias y tienen puntos que se superponen. Eso es intencional. La idea es que las doce marcas juntas den una imagen bíblica — un rompecabezas que se va formando al ir leyendo — de lo que Dios quiere que seas como líder para la salvación de los perdidos, la edificación de Su iglesia y la gloria de Su nombre.





