Vivimos en una era de escepticismo. Nuestra sociedad coloca tal fe en la razón empírica, el progreso histórico y las emociones, que es fácil preguntarse: ¿Por qué creer en el cristianismo? ¿Qué papel pueden jugar la fe y la religión en nuestras vidas modernas?
Como seres humanos, no podemos vivir sin propósito, satisfacción, libertad, identidad, justicia y esperanza. El cristianismo nos provee recursos insuperables para suplir estas necesidades. Escrito tanto para el creyente apasionado, como para el escéptico, Una fe lógica arroja nueva luz a la importancia y al valor profundo que tiene el cristianismo en nuestras vidas.





